Aka-tombo

bondage - Aka-tombo

Desperté. Él me observaba sentado en el borde de la cama. Me desperecé y sonreí.

—Buenos días.

—Buenos días. Tengo algo para ti.

Alzó un fular. Sus dedos se transparentaban a través del tejido como si los envolviera un cielo teñido por el crepúsculo.

—Lo elaboraron en Kawamata.

—El color es precioso.

—Me alegro de que te guste. Mira. Tiene dos pequeñas hojas pintadas a mano. Son de arce, el árbol de esta ciudad. Cuando llega el otoño, las montañas se tiñen de escarlata.

— ¿Es el pañuelo típico?

—No. Lo encargué.

—…

—Para los japoneses, la hoja de arce es el símbolo de los amantes y el rojo es el color de la emoción, la energía, el calor, el fuego… y del amor, del deseo, de la fuerza de la vida que fluye entre los que se aman. Este pañuelo simboliza lo que eres, Brenda, y también lo que siento por ti.

—No sé qué decir.

—No digas nada.

Cubrió mi rostro con él. Era ligero como la brisa.

—Está tejido con la seda más fina del mundo. En Occidente la denominan «Alas de hada», pero en realidad imita las de una libélula.

Apartó la sábana y lo deslizó por mi cuerpo desnudo. Sentí las yemas de sus dedos a través de la seda,  su calidez, la suavidad de ambas caricias. Mi piel se erizó.

—¿Sabes?—su voz me llegó desde lejos, como un arrullo—. Para los japoneses, la libélula es augurio de buena suerte. Simboliza la felicidad, la fuerza, el coraje.

Trazó espirales en mi vientre, mi cadera, mis pechos. Cuando apretó mis pezones, gemí.

—Por eso muchos samuráis la consideraban su emblema. Como yo a ti.

El pañuelo ascendió por mis hombros, acarició mis brazos y se detuvo en mis muñecas.

—La seda más fina del mundo, sí… Y también la más elástica—, susurró, mientras me ataba.

Y fui hoja de arce. Llama. Libélula.

descripción de la firma
Translate
Scroll Up